De la contribución de la medicina privada a la producción en el sector salud en España.

En el post anterior comentaba la alta participación del sector privado al PIB nacional destinado a la sanidad en España. Quizá por desconocimiento, la población asume como algo natural al papel de la medicina privada como complemento de la pública, sin conocer el impacto sanitario y económico que aporta.

Efectivamente, según la Fundación IDIS, la población con cobertura en el sector privado durante el año 2015 estuvo próxima a los 9,7 millones de personas (con un incremento del 4,9 % respecto al ejercicio anterior), de las que 1,9 correspondieron al régimen de mutualismo administrativo (MUFACE, ISFAS, MUGEJU). Según la misma fuente, llama la atención que el 84 % de los funcionarios que pueden hacerlo, eligen que su sistema de asistencia sanitaria (SNS) se haga a través de una entidad aseguradora para entrar en el circuito de la asistencia privada. Sin embargo, el gasto sanitario privado fue de 28.558 millones de euros (año 2014), que curiosamente se distribuyó en 23.323 millones de euros para el dinero de bolsillo (representó en 2014 el 2,2% del PIB), 4.894 millones para el seguro privado (el 0,5%) y el gasto de instituciones sin ánimo de lucro el 0,03% con un total de 341 millones. El contraste no deja de ser llamativo si atendemos a la proporcionalidad de la población que incluye cada subapartado.

Fuente Fundación IDIS.

En España, hasta 31 de diciembre de 2016, existían censados según fuentes del  Ministerio de Sanidad un total de 788 hospitales distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional, de los cuales 253 dependen funcionalmente del Sistema Nacional de Salud (SNS) y 445 de entidades privadas. De estos últimos, 325 pertenecen a entidades privadas no benéficas, 115 son benéficos (53 de la Iglesia) y 5 son benéficos de la Cruz Roja. La redistribución anterior se concreta en 496 hospitales generales, 118 geriátricos o de larga estancia, 85 psiquiátricos y los otros tienen un carácter más monográfico (20 quirúrgicos, 4 materno-infantiles, etc.). Continuar leyendo “De la contribución de la medicina privada a la producción en el sector salud en España.”

De los rankings, posicionamiento y sostenibilidad de las estructuras sanitarias.

 

Resulta recurrente la aparición de comparativas sobre el posicionamiento de la calidad y el rendimiento de los diferentes proveedores nacionales de salud.

Recientemente he podido leer un artículo (“Healthcare Access and Quality Index based on mortality from causes amenable to personal health care in 195 countries and territories, 1990–2015: a novel analysis from the Global Burden of Disease Study 2015(Lancet 2017; 390: 231 – 66), que establece un posicionamiento del SNS español en el puesto octavo mundial en base a un estudio que analiza la tasa de mortalidad evitable (que es dependiente de la calidad del acceso global al sistema sanitario), mediante el análisis de la carga global de enfermedad, lesiones, factores de riesgo y efectos adversos del tratamiento, basado en 31 de los 33 procesos descritos en la lista de E. Nolte y M. McKee, en los que se incluye la valoración del “índice de calidad y acceso a la atención médica” para 195 países y territorios en el periodo comprendido desde 1990 hasta 2015.

Reino Unido puntúa por debajo en accesibilidad y en relación con el abordaje de las infecciones respiratorias inferiores, USA lo hace aún peor en el análisis global incluyendo las enfermedades cerebro-cardiovasculares. España puntúa mal en linfoma Hodgkin y leucemia, así como la relacionada con los efectos adversos. Este problema está superado – además de por los países mejor posicionados – por Singapur y Nueva Zelanda que están en los puestos 21 y 22 respectivamente. USA, a pesar de su informatización puntúa peor que España. Continuar leyendo “De los rankings, posicionamiento y sostenibilidad de las estructuras sanitarias.”

La humanización de la medicina. De la divergencia hacia la confluencia.

Estaba leyendo el otro día en algunos blogs sobre temática sanitaria algunos conceptos sobre la humanización de la sanidad, temas que aunque aparentemente novedosos ya han sido abordados desde diferentes perspectivas por la administración y sobre la que también tendrían mucho que decir los colegios profesionales.

También he conocido conceptos sobre la decisión clínica compartida a través de las clases en ESADE de Jordi Varela y de su blog, de la mejora de la experiencia del paciente y de los resultados clínicos, de la reducción de costes, del uso inapropiado de los recursos sanitarios, de las prácticas clínicas de valor, de la seguridad del paciente, de los pacientes expertos, del gobierno clínico, de la medicina basada en la evidencia, del sobrediagnóstico, de las organizaciones sanitarias de alto rendimiento, de la gobernanza, del liderazgo, del liderazgo inclusivo, de la calidad, de las guías clínicas, de los protocolos, de hospitales privados y públicos, hospitales de gestión directa y hospitales con otras formas de gestión, de los segmentos del mercado sanitario, de la penetración y cuotas de mercado de las compañías aseguradoras, de cómo en el año 2014 los primeros nueve grupos hospitalarios privados facturaron 3.184 millones de euros en un mercado sanitario privado con tendencia a la concentración, de la competitividad y de la cada vez mayor dificultad para mantener la actividad médica individual, de la actividad inter y multidisciplinar, de la planificación y estrategia, de la telemedicina, del big-data, … Continuar leyendo “La humanización de la medicina. De la divergencia hacia la confluencia.”