Sobre la situación del ICOMV

EL COLEGIO DE MÉDICOS RECLAMA UN CAMBIO

Dr. Agustín Navarro Juanes

Candidato a la presidencia del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Valencia

 

No podemos continuar así. El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV) ha terminado un ciclo. Necesita un cambio de rumbo, nuevas ideas e iniciativas. Un proceso de regeneración y democratización de sus órganos y de su propio funcionamiento.

Nuestro Colegio profesional no ha cumplido sus objetivos y además ha puesto nuestro futuro en manos de terceros por puros intereses mercantilistas. Desde hace breves legislaturas, el ICOMV ha estado sometido a la influencia y designios de empresas ajenas a su función con la única finalidad de satisfacer intereses económicos. Esto ha hecho que sus juntas directivas, con sus presidentas a la cabeza, hayan abandonado los verdaderos objetivos de la Institución y cedido su gestión y operatividad.

Pero estamos en un nuevo momento temporal y profesional. Todo a nuestro alrededor se ha modificado, salvo nuestro servicio colegial, obsoleto en formas y rendido en fondo. Hoy existen otras necesidades que reclaman nuestra atención. Así lo vienen reivindicando muchos sectores de nuestro colectivo profesional.

Todo ello es lo que nos ha animado a presentar esta candidatura a las elecciones al ICOMV que se celebrarán el próximo día 3 de mayo y que necesita de todos vosotros para hacer realidad un cambio: crear un Colegio a la altura de nuestras necesidades, en el que la intromisión externa no exista y nuestra profesión salga fortalecida para defender nuestros verdaderos intereses profesionales y deontológicos.

Este es el primer compromiso de nuestra candidatura formada por médicos de gran prestigio y decidida a recuperar el Colegio. Con un proyecto repleto de iniciativas depositadas ante notario para que se conviertan en realidad a través de nuestro compromiso.

Nuestro primer objetivo es democratizar el Colegio de Médicos de Valencia. Devolverlo a sus colegiados. Nuestra candidatura no nace de una idea partidista. Sólo tenemos un objetivo: los profesionales, su desarrollo, presencia social, formativa, respeto histórico y sobre todo transparencia institucional y orgánica.

Entre nuestro proyecto figura la extrema vigilancia sobre las denominadas pseudociencias, pseudoterapias y «medicinas alternativas», así como frente al intrusismo profesional. Pero también la creación de mesas de negociación para mejorar nuestra relación con las empresas profesionales, la Administración, las compañías de seguros y las asociaciones de consumidores. Asimismo, con otros colegios profesionales del ámbito sanitario.

Pelearemos para que se garantice la adecuación del ejercicio profesional evitando injerencias. Dotaremos de un área específica para defender a los médicos de las agresiones para lo que crearemos un servicio jurídico amplio, propio y de calidad desmantelado y entregado a empresas cuya matriz gira en torno a la que gobierna en la actualidad el Colegio en la sombra.

Los médicos que nos precedieron serán objeto de una especial atención dándoles mayor protagonismo para aprovechar su experiencia. Pero al mismo tiempo también integraremos a los jóvenes colegiados noveles a fin de acompañarlos en la evolución de su carrera profesional. Del mismo modo integraremos con un servicio específico a los médicos extracomunitarios dotándoles de un asesoramiento real y eficiente.

El cumplimiento del código deontológico será para nosotros prioritario ante las denuncias por su infracción, protegiendo al mismo tiempo a todos aquellos que trabajan en condiciones precarias o bajo la intromisión en su responsabilidad. No han sabido tampoco dar respuesta a esta necesidad durante los últimos años.

Conseguiremos que todos los médicos de la provincia puedan ejercer su derecho al voto con la instalación de urnas en todos los hospitales públicos y privados o mediante un nuevo sistema telemático, algo hasta ahora vetado con el único fin de obtener servidumbres o sólo votos afines.

Es inaceptable que el ICOMV esté colonizado por sindicatos y liberados sindicales, algunos de los cuales ni recuerdan cómo es el trabajo de los médicos porque han convertido su liberación sindical en profesión. Los sindicatos no pueden fagocitar una institución centenaria como si fuera su propio territorio.

Los tiempos han convertido a los médicos de asistencia privada en profesionales sometidos a la «dictadura del mercado», con tarifas abusivas, injerencia en las tomas de decisión profesional, con una impudicia propia de quien da por bueno una realidad que ha llevado incluso a los médicos de asistencia privada al abismo de la rebelión.

En todos estos años de desgobierno se ha obviado lo más sencillo: escuchar. Se ha impedido situar al médico privado en el lugar que le corresponde dentro el sistema sanitario. Lo han trasladado a un puesto de operario con salarios inaceptables.

Nuestros actuales representantes del ICOMV no se han interesado por las relaciones con la Administración, las compañías sanitarias privadas, las empresas del sector salud, la RAMCV, ni siquiera con las universidades, en particular con las facultades que dan a luz nuevos compañeros. Recuperar esas alianzas y diálogo serán otros de nuestros objetivos prioritarios.  Como lo será también la formación continuada a través de cursos atractivos, vanguardistas y de especial interés.

Para los médicos del sector público, el ICOMV es un gran desconocido. No saben la defensa que el Colegio puede hacer de su ejercicio profesional, sobre la presión de sus consultas, quirófanos, hospitales y salas de urgencias. Será nuestro deber recuperar su sintonía y estar a su disposición.

Es triste observar cómo una Institución creada en 1898 se ha ido deteriorando por intereses espurios de carácter particular, sin tener en cuenta que nuestra organización es en realidad el abrigo de nuestro cuerpo doctrinal, de nuestro colectivo y de la sociedad a la que se debe.

Tenemos mucho trabajo por delante, pero vamos cargados de ilusión y vocación. Nuestro Colegio ha de situarse en el momento social e histórico en el que nos encontramos. Para ello, trabajaremos con tesón durante los próximos cuatro años para que nuestro Colegio profesional sea eficaz, útil y goce del prestigio que merece.

Mi candidatura representa el cambio en pro de un colegio útil.

 

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