Entre calendas y nonas hacia el idus de mayo

La conocida frase «Beware of the ides of March» atribuida a William Shakespeare, «¡Cuídate de los idus de marzo!», es la referencia histórica recogida por Plutarco, sobre la premonición o vaticinio que auguraba la muerte de Julio César en el año 44 a.n.e. Los idus eran fechas que se consideraban muy buenas y de suerte. Si marzo hacía referencia a Marte, dios de la guerra y en el calendario romano más antiguo era el primer mes del año, los idus reflejaban las celebraciones del año nuevo (podríamos permitirnos la licencia de asimilarlo a un nuevo proceso electoral). «Maius» según unos estaba dedicado a Maya, madre de Mercurio relacionado con la palabra latina «merx» (mercancía), pero para otros era para la veneración de los antepasados, los «maiores» que como ayer elegían a los gardingos.

Aunque el día tres estaba entre las calendas y las nonas, los idus de mayo han sido titulares de algunos periodistas que escribían en relación con procesos electorales de rancio contenido. Los podemos asimilar al preludio de un proceso y gobernanza embarrados, como ya se inició por parte de alguna candidatura en la reciente campaña electoral a los comicios del Colegio de Médicos de Valencia (ICOMV) y que como en el argot taurino «apunta maneras». Es repetición del la precedente. Porque da lo mismo que el origen sea por la mercancía (el ICOMV) o por la querencia de pertenecer a una orden palatina para lucimiento propio. «Calumnia que algo queda», no importa la impudicia, la calumnia ni el infundio si el objetivo se alcanza adornado en el voluntario olvido deontológico, reiterado y falsario. Aunque lamentablemente todo esto siempre aboca en detrimento de la Institución. La colegialidad podemos considerarlo patronímico romano de «colega» pero ya no está vigente. Continuar leyendo “Entre calendas y nonas hacia el idus de mayo”

Honor, dignidad y valores universales en medicina

Podemos recordar lecciones gramaticales olvidadas, pero cualidades como la templanza y la educación en valores requieren un largo recorrido alumbrado por los maestros, por la comunidad educativa y muy especialmente siguiendo el ejemplo de los padres. Esto no se enseña, se transmite.

Define la RAE que el honor es aquella «cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo», abundándolo como «gloria o buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, personas y acciones mismas de quien se la granjea». Por otro lado, dignidad, del latín dignĭtas, -ātis, hace referencia a la cualidad de digno, al decoro de las personas en la manera de comportarse.

Pero son los valores universales como el respeto, la justicia, la igualdad, la responsabilidad, la honradez, la verdad y la valentía, las normas de convivencia del ser humano consideradas como cualidades positivas e innatos a la naturaleza humana. Pero no. Más de lo mismo, con las mimas maneras y formas en un proceso electoral corporativo, igual que el precedente. No me he cansado de explicar la necesidad de unos Colegios Profesionales robustos e independientes que regulen el ejercicio de la profesión, su dignidad, deontología y la defensa de la sociedad. Continuar leyendo “Honor, dignidad y valores universales en medicina”

Pseudociencias, pseudoterapias, pseudomedicina y otros juegos de palabras.

Hay una frase que por su grafismo me impactó sobremanera. «Los políticos torturan las palabras hasta hacerles confesar el significado que no tienen». Lamento no recordar a su autor, pero es demoledora. La riqueza del vocabulario español se ve ensombrecida por la manipulación de sus conceptos y definiciones, por ejemplo, empleando astutamente lexemas, morfemas o más concretamente morfemas derivativos para describir lo inexistente. Pero esto siendo peligroso para el buen entender de la ciudadanía, le otorga además mayor peligrosidad cuando se introduce en áreas de especial vulnerabilidad como es la salud.

La RAE define la medicina como el «conjunto de conocimientos y técnicas aplicados a la predicción, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades humanas y, en su caso, a la rehabilitación de las secuelas que puedan producir». Terapia (Del gr. θεραπεία therapeía) significa «tratamiento de una enfermedad o de cualquier otra disfunción». Por tanto, aquellos habilitados para diagnosticar, tratar y ayudar a prevenir enfermedades son los médicos y aunque parezca de Perogrullo, para ser médico hace falta cursar la carrera que le habilita para «ejercer la profesión y disfrutar los derechos que a este grado le otorguen las disposiciones vigentes» y por supuesto, sus obligaciones. Es por tanto una obviedad remarcar que su formación está sujeta al currículum, a la formación académica que se imparte en las universidades y facultades habilitadas para ello, debiendo superar las pruebas que acreditan su conocimiento. Continuar leyendo “Pseudociencias, pseudoterapias, pseudomedicina y otros juegos de palabras.”