La narrativa en la relación médico-paciente

Recientemente se publicó un post titulado ¿Es posible diseñar un sistema sanitario sin base narrativa?  firmado por Salvador Casado en el blog de «Avances en gestión clínica» dirigido por Jordi Varela. En él se desglosa la tradicional relación médico-paciente y se pregunta si «¿Será posible proteger el encuentro clínico para que tenga un mínimo de tiempo y calidad?».

Lo cierto, es que el abordaje de la relación de los médicos con sus pacientes se ven afectadas constantemente por un umbral de «productividad» asociado a la pretendida optimización del tiempo que debe dar respuesta a la demanda asistencial que se produce en las consultas médicas. Continuar leyendo “La narrativa en la relación médico-paciente”

La actual problemática de la medicina privada en España.

Desde la creación por Antonio Maura del Instituto Nacional de Previsión, promulgado por Alfonso XIII por la Ley del 27 de febrero de 1908, la sanidad española empieza a tener carta de naturaleza desde la Ley de 14 de diciembre de 1942 en que se crea el Seguro Obligatorio de Enfermedad (implantado en 1944) en cuyo artículo 10 expresaba que «El Seguro prestará a sus beneficiarlos una asistencia médica completa, tanto en los servicios de medicina general como en los de especialidades. El nivel mínimo de estos servicios constará en el Reglamento de esta Ley, de acuerdo con la Dirección General de Sanidad », y posteriormente, en 1963 la Ley de 30 de diciembre de Bases de la Seguridad Social, ampliándose más tarde las prestaciones mediante Decreto 2065/1974 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, de 30 de mayo de 1974. Posteriormente, el Real Decreto-ley 36/1978, de 16 de noviembre, «sobre gestión institucional de la Seguridad Social, la salud y el empleo» creó organismos como el INSALUD, iniciándose ya en 1981 la descentralización el traspaso de competencias en materia de asistencia sanitaria a las Comunidades Autónomas, finalizándose en 2001 (por lo que el INSALUD desapareció en 2002). La Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, reconoce el derecho a obtener las prestaciones del sistema sanitario a todos los ciudadanos y a los extranjeros residentes en España y la directriz sobre la que descansa toda su reforma es la creación de un Sistema Nacional de Salud. Finalmente, la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo publicó en su documento en 1995, la separación y clarificación de las fuentes de financiación, de manera que las pensiones contributivas se financiarían con las cotizaciones del trabajador y la empresa a la Seguridad Social, y las no contributivas (principalmente sanidad y servicios sociales) a través de los Presupuestos Generales del Estado, con lo que se cambió tácitamente del modelo Bismarck al modelo Beveridge. Continuar leyendo “La actual problemática de la medicina privada en España.”

De la contribución de la medicina privada a la producción en el sector salud en España.

En el post anterior comentaba la alta participación del sector privado al PIB nacional destinado a la sanidad en España. Quizá por desconocimiento, la población asume como algo natural al papel de la medicina privada como complemento de la pública, sin conocer el impacto sanitario y económico que aporta.

Efectivamente, según la Fundación IDIS, la población con cobertura en el sector privado durante el año 2015 estuvo próxima a los 9,7 millones de personas (con un incremento del 4,9 % respecto al ejercicio anterior), de las que 1,9 correspondieron al régimen de mutualismo administrativo (MUFACE, ISFAS, MUGEJU). Según la misma fuente, llama la atención que el 84 % de los funcionarios que pueden hacerlo, eligen que su sistema de asistencia sanitaria (SNS) se haga a través de una entidad aseguradora para entrar en el circuito de la asistencia privada. Sin embargo, el gasto sanitario privado fue de 28.558 millones de euros (año 2014), que curiosamente se distribuyó en 23.323 millones de euros para el dinero de bolsillo (representó en 2014 el 2,2% del PIB), 4.894 millones para el seguro privado (el 0,5%) y el gasto de instituciones sin ánimo de lucro el 0,03% con un total de 341 millones. El contraste no deja de ser llamativo si atendemos a la proporcionalidad de la población que incluye cada subapartado.

Fuente Fundación IDIS.

En España, hasta 31 de diciembre de 2016, existían censados según fuentes del  Ministerio de Sanidad un total de 788 hospitales distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional, de los cuales 253 dependen funcionalmente del Sistema Nacional de Salud (SNS) y 445 de entidades privadas. De estos últimos, 325 pertenecen a entidades privadas no benéficas, 115 son benéficos (53 de la Iglesia) y 5 son benéficos de la Cruz Roja. La redistribución anterior se concreta en 496 hospitales generales, 118 geriátricos o de larga estancia, 85 psiquiátricos y los otros tienen un carácter más monográfico (20 quirúrgicos, 4 materno-infantiles, etc.). Continuar leyendo “De la contribución de la medicina privada a la producción en el sector salud en España.”